martes, 16 de junio de 2015

Comida de la Edad Moderna

Karen Yadira Facio Santeño
Brayan Flores Toscano
2° C

"HISTORIA DE LA GASTRONOMIA"

Se inició después de la caída de Constantinopla y terminó con la revolución francesa, en esta etapa Europa, empezó a crear  una comida de lujo. Se comienzan a usar los manteles, las servilletas y los tenedores.
  • Mesoamérica: En el siglo XV los cronistas españoles que llegan a Mesoamérica, se dan cuenta de la cantidad de productos que habían, también notan que en el palacio el rey comía con gran lujo. Las mesas tenían manteles blancos, mientras el rey comía disfrutaba de grandes espectáculos. A América llegaron varios productos de Europa , como  el cerdo, trigo, el olivo, pero el más importante fue la caña de azúcar.
  • Italia: En el siglo XV, es el país europeo que más se destaca por su elegancia. Italia contribuyo en Francia en arreglar las mesas con finas porcelanas y cubiertos. Se preparan recetas nuevas que influenciaron en la comida francesa. Comían frutas como entradas al plato fuerte, y disminuyeron el uso de especies, para que el sabor de los alimentos fuera más natural. En el siglo XVI se siguen preparando nuevas recetas, y Francesco Procopio inventó el helado, que tuvo gran éxito en París, se escriben libros como el Epulario y La ópera de Bartolomeo Scappi .
  • Francia: Catalina de Medicis fomentó en Francia elementos italianos, el placer, el lujo y el arte de la mesa. En el siglo XVII, con Luis XIII, hubo influencia de la cocina hispana en la cocina francesa. Llevaron el chocolate las españolas esposas de los monarcas franceses, y lo impusieron como una moda. Con Luis XIV no usaban los comedores, las personas ricas al igual que el pueblo comían en la cocina. Aparece el primer café, y se crea la costumbre de tomar un poco de licor al finalizar las comidas. En el siglo XVIII con Luis XV llegaron nuevos alimentos al país como la piña y la fresa, se usaba batería de cocina, y existieron platillos famosos, como Bechamel y Mirepoix entre otros. Con Luis XVI, se introdujo la papa a Francia y se implantó el champgne como acompañamiento a los postres.
  • España: En el siglo XVI, ya se consumía papa y tomate, se utilizaba la canela y el azúcar en la comida. En el siglo XVII se hacían 5 comidas diarias, se usaba mucho el aceite y la manteca, por ende la comida no era gustosa por los franceses, se escribió el libro El arte de cocina donde se decía como se realizaba un banquete en la corte española, estaban a cargo de maestresalas y estos mismos supervisaban a los camareros.
  • Inglaterra:  En el siglo XVI el rey introdujo la costumbre en la corte de lavarse las manos con agua perfumada antes y después de comer. En el siglo XVII se abrió la primera tienda de café en Oxford, Inglaterra. En el siglo XVIII se aumentó el consumo del té y se dió la revolución agrícola, gracias a esta los cultivos mejoraron, y por ende la alimentación era más completa ya podían comer carne fresca en todo el año.

Comida de la Edad Contemporanea

Karen  Yadira Facio Santeño
Brayan Flores Toscano
2° C

EDAD CONTEMPORÁNEA
Abarca desde 1989 hasta nuestros días, en Francia, debido a que ha sido el país con más cocineros y autores gastronómicos, la evolución que la gastronomía tuvo allí, le dió el liderato en la gastronomía mundial.
4 autores gastronómicos se destacan en el comienzo de esta época; Jean Anthelme Brillat-Savarin, quién escribió el libro Fisiología del gusto donde habla de la gastronomía como una ciencia, Balthasar Grimod de la Reyniére, escribió el Manual del anfitrión y creó un tribunal gastronómico,Antonin Careme, su gran es el Arte de la cocina en el siglo XIX, gracias a Careme la comida fue más higiénica, y los cocineros adquirieron la categoría de artistas , José Berchoux, escribió el libro La  gastronomía o el hombre de campo en la mesa gracias a esta obra se empieza a poner de moda la palabra <<Gastronomía>> en Europa.

Los restaurantes: El siglo XIX marca la expansión de los  restaurantes en París, con la aparición de los restaurantes se distinguía el servicio francés.
La belle époque: El florecimiento de París dió lugar a la bella época, dicha época marcó el refinamiento y el auge, es por esto que se le denominó, la capital del mundo, gracias al lujo en las comidas y los buenos modales, los restaurantes en este periodo  continúan siendo los mejores del mundo, algunos restaurantes de esta época, ya desaparecieron y otros aún existen, como laperouse, aparecen 2 personajes importantes de la gastronomía en este tiempo como lo son  Augusto Escoffier y Prosper Montagne. 

COCINA CLÁSICA Y REGIONAL FRANCESA
El desarrollo de la cocina clásica y la regional se debe a que en Francia había una gran variedad de productos alimenticios de mucha calidad, la cocina que se tiene en la capital se le llama cocina clásica los platos más característicos de esta cocina, son pato a la naranja, crepas, entre otros; y la cocina que esta en distintas regiones se le llama cocina regional donde se aprovecha la riqueza gastronómica propia de cada región, se divide en 6 regiones; cocina del noroeste, del norte, del noreste, del centro, del sureste y del suroeste. Los tres grandes cocineros regionales son Fernand Point, Andre Pic y Alexandre Dumaine.

LA NUEVA COCINA (La nouvelle cocine)
Se originó gracias a factores como la belleza (figura delgada) la buena salud y dedicar menos tiempo a la comida debido a otras obligaciones. En la nueva cocina se emplean alimentos frescos de buena calidad, se usan condimentos para realzar el sabor natural de los alimentos pero no para disfrazarlos. La comida se elabora al instante, las preparaciones son rápidas, se da el consumo de algunos alimentos crudos. El servicio es menos elegante, se busca la rapidez  y los platos se montan en la cocina. Sus principales exponentes son Paul Bocuse creador de la cocina de mercado, que se caracteriza por conseguir día a día productos frescos y de calidad, Michele Guerard  quien creo la Cocina Minceur que hace paltillos bajos en calorias

domingo, 14 de junio de 2015

Comida de la Edad Media

Karen Yadira Facio Santeño  2°C

El vino y el pan serán los elementos fundamentales en la dieta medieval. En aquellas zonas donde el vino no era muy empleado sería la cerveza la bebida más consumida. De esta manera podemos establecer una clara separación geográfica: en las zonas al norte de los Alpes e Inglaterra bebían más cerveza mientras que en las zonas mediterráneas se tomaba más vino. Aquellos alimentos que acompañaban al pan se denominaban “companagium”. Carne, hortalizas, pescado, legumbres, verduras y frutas también formaban parte de la dieta medieval dependiendo de las posibilidades económicas del consumidor.
Uno de los inconvenientes más importantes para que estos productos no estuvieran en una mesa eran las posibilidades de aprovisionamiento de cada comarca. Debemos considerar que los productos locales formaban la dieta base en el mundo rural mientras que en las ciudades apreciamos una mayor variación a medida que se desarrollan los mercados urbanos. La carne más empleada era el cerdo -posiblemente porqué el Islam prohíbe su consumo y no dejaba de ser una forma de manifestar las creencias católicas en países como España, al tiempo que se trata de un animal de gran aprovechamiento- aunque también encontramos vacas y ovejas.
vino y pan , edad mediaLa caza y las aves de corral suponían un importante aporte cárnico a la dieta. Las clases populares no consumían mucha carne, siendo su dieta más abundante en despojos como hígados, patas, orejas, tripas, tocino, etc. En los periodos de abstinencia la carne era sustituida por el pescado, tanto de mar como de agua dulce. Diversas especies de pescados formaban parte de la dieta, presentándose tanto fresco como salazón o ahumado. Dependiendo de la cercanía a las zonas de pesca la presentación del pescado variaba. Judías, lentejas, habas, nabos, guisantes, lechugas, coles, rábanos, ajos y calabazas constituían la mayor parte de los ingredientes vegetales de la dieta mientras que las frutas más consumidas serían manzanas, cerezas, fresas, peras y ciruelas. Los huevos también serían una importante aportación a la dieta. Las grasas vegetales servirían para freír en las zonas más septentrionales mientras que en el Mediterráneo serían los aceites vegetales más consumidos. Las especias procedentes de Oriente eran muy empleadas, evidentemente en función del poder económico del consumidor debido a su carestía. Azafrán, pimienta o canela aportaban un toque exótico a los platos y mostraban las fuertes diferencias sociales existentes en el Medievo.
Las carnes debidamente especiadas formaban parte casi íntegra de la dieta aristocrática mientras que losmuchos monjes no consumían carne, apostando por los vegetales. Buena parte del éxito que cosecharon las especias estaría en sus presuntas virtudes afrodisíacas. Como es lógico pensar los festines y banquetes de la nobleza traerían consigo todo tipo de enfermedades asociadas a los abusos culinarios: hipertensión, obesidad, gota, etc.
El pan sería la base alimenticia de las clases populares, pudiendo constituir el 70 % de la ración alimentaria del día. Bien es cierto que en numerosas ocasiones los campesinos no comían pan propiamente dicho sino un amasijo de cereales -especialmente mijo y avena- que eran cocidos en una olla con agua -o leche- y sal. El verdadero pan surgió cuando se utilizó un ingrediente alternativo de la levadura. Escudillas, cucharas y cuchillos serían el menaje utilizado en las mesas medievales en las que apenas aparecen platos, tenedores o manteles. La costumbre de lavarse las manos antes de sentarse a la mesa estaba muy extendida.
No se introducen productos nuevos, sino que alguno de ellos se hizo más popular y otros se integran masivamente como símbolo de estatus social o manifestación religiosa. Al final de la Edad Media se sigue manteniendo la división geográfica entre la cocina del norte donde predomina el uso de la grasa animal y la del sur, mediterránea, que emplea el aceite de oliva; pero también se puede distinguir una cocina aristocrática, en la que se produce una mayor variedad de productos, de técnicas de preparación y de complejidad de esta elaboración, con intervención de especias, protagonismo de asados de volatería y de guisos de pescado, todo con adornos y aderezos de salsas y sofritos, así como una notable intervención de la confitería.
La predilección por los sabores aportados por las especias se presenta de manera distinta en los países de Europa. En Francia es el jengibre la más usada, seguida de la canela, el azafrán, la pimienta y el clavo; en Alemania, se emplea sólo la pimienta y el azafrán y en menor medida el jengibre; los ingleses son los más particulares, pues prefieren la cubeba, el macís, la galanga y la flor de canela, mientras los italianos fueron los primeros en utilizar la nuez moscada.
Frente a esta cocina muy refinada, cara y con fuertes variedades regionales, encontramos una cocina popular, menos cambiante, más unida a las necesidades y a la producción del entorno, con predominio de guisados en olla, donde la carne debía cocer largo rato porque los animales eran viejos y, por tanto, más dura, se acompañaba de verduras y legumbres y se completaba con elevadas cantidades de plan.
Tanto en las regiones donde ya había una enorme tradición, como en otras, se generaliza la elaboración de morcillas con la sangre del cerdo, con piñones, pasas y azúcar, o las tortas de harina de mijo o de castañas también con la sangre del animal, pudiendo entenderlo como un intento de demostrar su raíz cristiana y alejar cualquier sospecha de judaísmo.

Comida de la Antigüedad

"Crujiente de termitas sobre cama de ajos aplastados", "sorbete de huesos con tuétano en bolsa de cuero", "Milhojas de cereal fermentado y tostado (o sea, pan)", "carne asada en un hoyo" o "ardilla a la piedra al aroma de cebollitas" son algunas de las recetas de nuestros antepasados que Angulo recoge en su libro. 

Subtitulado "Gastronomía para homínidos", el libro (451 Editores) contiene 42 recetas divididas en Entrantes, Pescados, Carnes, Postres y Complementos; imaginadas todas a partir de restos encontrados por los arqueólogos y paleontólogos en yacimientos. 

Todas esas delicias de la gastronomía prehistórica se apoyan además en la hipótesis de Angulo de que "aquello que les gustaba comer a los homínidos es la base de nuestros gustos" actuales, lo cual el biólogo bilbaíno reconoce que es "mucho suponer", ya que eso es como decir que no han cambiado en miles de años de evolución. 

Sea como fuere, lo cierto es que este original recetario es fruto de un trabajo detectivesco que Angulo califica de "apasionante", en una entrevista con Efe. 

Su premisa es que al principio, cuando el simio se "cayó" del árbol, hace unos siete millones de años, no cambió de dieta sino que continuó con lo que ya conocía: frutas, hojas, tallos tiernos y otras hierbas del campo, que completó más tarde cuando aprendió a cavar con un palo raíces y tubérculos, "almacenes de calorías". 

No despreciaba insectos, caracoles, babosas, anfibios, reptiles y hasta pequeños mamíferos como ratones y musarañas, como tampoco hacía ascos a la carroña, con su carne seca o medio putrefacta y sus huesos con rico tuétano. 

"Lo probaban todo, sobre todo al principio, que éramos ramoneadores" y "medio carroñeros", "se comían todo lo que pillaban", explica Angulo, convencido de que incluso practicaban la geofagia -comer tierra- para completar su dieta con minerales. 

El gran salto en la evolución del hombre se dio cuando empezó a comer carne, proteínas, que necesitan menos energía del organismo para su asimilación, por lo que esa energía liberada sirvió para desarrollar el cerebro. Desde ese punto de vista, según Angulo, las dietas puramente vegetarianas no son saludables, al menos para la masa gris. 

Al principio, el homínido comenzó a preparar los alimentos de una forma sencilla: lavando los tubérculos con agua de mar, abriendo los moluscos con una piedra o un trozo de madera y mezclando alimentos como un trozo de carroña o pescado un poco pasado con algunas hierbas, de donde vendría nuestro uso de las especias. 

Y así, poco a poco, mezcla a mezcla, de manera inconsciente fundó la culinaria, una forma peculiar de relacionarse con el mundo. 

Luego, tal vez de forma fortuita, descubrió el fuego y con él la carne asada, pero pasaría mucho tiempo hasta que logró controlar las llamas y a asar alimentos o tostar semillas o frutos secos o a hacer tortas o pan, así como a cocer con piedras calientes en hoyos cavados en el suelo o en recipientes hechos de hierbas o de cuero. 

Ese es el tiempo que más ha impresionado a Angulo, por el enorme ingenio que demostró el homínido para cocer alimentos desde que descubre el fuego hasta que aparece la alfarería, la cual en un principio se usaba para almacenar alimentos y no para cocinar. 

En el momento -nadie sabe muy bien cómo- en que potes, pucheros y cazuelas sirvieron para cocinar, estofar y otras técnicas culinarias se produjo un estallido de creatividad imparable y que aún continúa en apuestas tan innovadoras como la del premiado Ferran Adriá. 

Pero Angulo, que se define como un hombre de "menú del día", mantiene que nació cuando el hombre empezó a elegir y a combinar los ingredientes de la comida, y esto mucho antes del dominio del fuego. 

La gastronomía nació, añade, cuando el hombre pasó de alimentarse para saciar su hambre (algo fisiológico) a proyectar qué, cómo, cuándo y dónde y con quién comer. 

Y es que pocos inventos de los hechos por el hombre son más importantes que el arte de cocinar, según Angulo, que respalda las tesis de investigadores que sostienen que ese arte elevó la existencia del hombre de un nivel esencialmente animal a otro más humano y que incluso le impulsó a comunicarse y, por tanto, a desarrollar el lenguaje.

O lo que es lo mismo: la cocina hizo al hombre.